Cómo se crea un anime con IA: el flujo de trabajo de un estudio híbrido

Fuentes: How an AI Anime Studio Actually Works

Un estudio estadounidense dedicado al anime con IA divide su producción en cuatro fases muy delimitadas: escritura, dirección, animación y postproducción. En la fase de escritura, el equipo lee íntegramente la obra fuente (por ejemplo, un cómic coreano) para identificar el elemento central que enganchó al lector y construye un episodio de 20 minutos en torno a ese núcleo, descartando subtramas y personajes secundarios. Declaran no usar modelos de lenguaje para los guiones, por considerar el resultado mediocre y genérico.

En la fase de dirección elaboran un beat sheet con la acción, el ángulo de plano y el ritmo de cada escena, y recurren a un modelo económico para generar borradores rápidos en vídeo que les permiten validar el ritmo y la emoción antes de comprometer recursos. La dirección visual y el diseño de personajes se deciden a mano.

La animación es la etapa donde más interviene la IA: cada plano se regenera en alta calidad (720p) con técnicas de referencia de personaje y entorno para mantener la coherencia visual. Un agente vuelve a ejecutar automáticamente los prompts validados y los humanos solo reejecutan los planos que no encajan con el borrador.

En postproducción, el material se amplía a 1080p con DaVinci Resolve o Topaz Labs, se corrigen artefactos de color, iluminación y boca, y se integran diálogos (humanos o generados), música (IA) y efectos de sonido. El estudio defiende su modelo como vía para abaratar la producción, mejorar los salarios de los artistas y abrir la industria al talento estadounidense, frente a un sistema japonés de comités de producción que, según ellos, paga salarios muy bajos a los animadores.