Pokémon Go cumple diez años y acumula 800 millones de descargas en 150 países, con un billón de criaturas capturadas. El periodista Jordan Erica Webber relata cómo este juego de realidad aumentada transformó su forma de explorar el entorno: de cazar Jigglypuffs por los parques de Frome junto a sus hijos a interesarse por la flora y la fauna locales. La aplicación Seek, basada en el reconocimiento de imagen de iNaturalist, le permite identificar plantas, árboles y animales y obtener insignias por cada nuevo hallazgo. Merlin Bird ID, del Cornell Lab of Ornithology, identifica cantos de aves en cualquier parte del mundo, una función que Webber disfruta en compañía de su esposa en clave competitiva. Flightradar24 y MarineTraffic completan su carpeta de herramientas móviles, con las que rastrea aviones y barcos y organiza batallas imaginarias al estilo de los videojuegos. El autor sostiene que Pokémon Go actuó como puerta de entrada a una mirada infantil sobre lo cotidiano y cita proyectos de ciencia ciudadana en Colorado que aplican la misma lógica para mapear arroyos o en Brisbane, donde un estudiante convirtió cabinas telefónicas en puntos de un juego social. También recomienda otros títulos basados en localización, como Zombies, Run!, Pikmin Bloom y Geocaching, antes de cerrar con sugerencias de lectura, juego y clic de la semana sobre videojuegos.
