Cómo nació el Dios de Israel: la fusión de dos tradiciones rivales

Fuentes: How the God of Israel Was Born

Durante siglos, la historia del monoteísmo se ha contado como una revelación súbita y acabada. Sin embargo, la arqueología del Próximo Oriente y la crítica textual de la Biblia hebrea dibujan un proceso mucho más complejo: la convergencia gradual de dos tradiciones teológicas rivales —la norteña vinculada a El y la meridional asociada a YHWH— en una única fe.

La investigación histórico-crítica, impulsada por académicos como Frank Moore Cross, Mark S. Smith y Thomas Römer, ha identificado dos grandes corrientes. La tradición del Norte, enraizada en Canaán y conectada con la cultura ugarítica, gira en torno a El, el dios supremo y trascendente del panteón cananeo, padre de setenta divinidades menores. La Biblia conserva vestigios de este consejo divino en Deuteronomio 32:8-9, donde YHWH aparece originalmente como un dios subordinado a El, encargado del pueblo de Jacob. La propia onomástica norteña lo refleja: Israel, Samuel, Ezequiel o Daniel.

La tradición del Sur surge en las regiones desérticas de Madián, Edom y Seir. YHWH es un dios antropomórfico, pasional y concreto, descrito caminando por el Edén o cerrando el arca de Noé. Inscripciones egipcias del siglo XIV a.C. en Soleb y Amara Oeste mencionan a los shasu de Yhw, confirmando su raíz meridional. Profetas y reyes del Reino de Judá llevan nombres terminados en -yah o -yahu: Isaías, Jeremías, Ezequías o Josías.

La figura de Moisés sintetiza este encuentro: un nombre egipcio, un exilio en Madián y un relato que vincula la tradición del desierto con el Egipto del Nuevo Reino. El artículo cierra con la revolución de Akhenatón, que centralizó el culto en Atén, y la posterior restauración del politeísmo, contexto en el que se enmarca la fusión definitiva de ambas tradiciones en el judaísmo conocido.