Un desarrollador detalla el montaje de un entorno de desarrollo agéntico prácticamente autoalojado en su servidor doméstico, capaz de recorrer todo el ciclo de vida del software a partir de una única instrucción. A partir de un caso trivial —una aplicación para registrar pesas en el gimnasio—, el autor relata cómo encadenó varias herramientas para delegar en un modelo de lenguaje la investigación de la pila tecnológica, la escritura de código y pruebas, el versionado en Git, la ejecución de CI y el despliegue con base de datos, observabilidad y dominio bajo HTTPS, sin necesidad de intervenir paso a paso.
El sistema se apoya en una máquina dedicada de 2021 con 32 GB de RAM, separada de su servidor principal para limitar el alcance de un posible fallo. Sobre ella corre Coolify como PaaS basado en Docker, Forgejo como Git y CI autoalojados, Hermes como asistente con interfaz web e integración en Telegram, Firecrawl para scraping, y Tailscale como red privada. El modelo de inferencia se contrata a OpenAI por unos 20 £ mensuales; el resto del software y de los datos permanecen dentro de la red local.
La pieza también aborda la generación de certificados SSL para servicios que solo deben ser accesibles desde la tailnet, usando el reto DNS-01 de Let's Encrypt con la API de Porkbun, y explica por qué eligió Forgejo en lugar de GitHub para preservar el aislamiento. El autor concluye que el experimento funciona: con un único prompt obtuvo un repositorio, pruebas en verde y una aplicación desplegada tras HTTPS.
