Cómo la reforestación con eucaliptos en Portugal cambió la dinámica de los incendios

Fuentes: Cómo la reforestación con eucaliptos en Portugal cambió la dinámica de los incendios

En los años cincuenta, Portugal plantó masivamente eucaliptos para frenar la erosión y alimentar su industria papelera bajo la dictadura de Salazar. La especie crecía con rapidez, fijaba terrenos degradados y ofrecía materia prima barata, por lo que terminó sustituyendo gran parte del mosaico tradicional de cultivos, pastos y bosques diversos del país. Ocho décadas después, esa decisión sigue condicionando el comportamiento del fuego.

El eucalipto no provoca incendios, pero altera su propagación: sus aceites esenciales arden con gran intensidad y su corteza fibrosa desprende brasas que el viento transporta a cientos de metros, generando nuevos focos. Las plantaciones monoespecíficas, además, almacenan menos carbono y presentan menor resistencia al avance de las llamas que los bosques mixtos, lo que favorece un círculo vicioso de incendios recurrentes.

En 2025, la coincidencia con olas de calor más frecuentes ha multiplicado el riesgo, con decenas de miles de hectáreas arrasadas y la activación del Mecanismo Europeo de Protección Civil. Los expertos señalan que la solución pasa por diversificar el paisaje forestal, recuperar bosques mixtos y reintroducir usos agrícolas y ganaderos que fragmenten la continuidad del combustible vegetal.