Cómo Keurig salvó y arruinó tu café

Fuentes: How Keurig saved — and ruined — your coffee

Antes de Keurig, el café de oficina solía ser malo: quemado, mal medido y servido por alguien sin ganas de hacerlo bien. La cafetera de cápsulas monodosis resolvió un problema cotidiano con una solución elegante: preparar una taza limpia en el momento exacto en que se necesitaba. El episodio de esta semana de Version History recorre la historia de Keurig y de las K-Cups, desde su expansión por oficinas y hogares en Estados Unidos hasta el coste que su conveniencia ha tenido para los consumidores, el medio ambiente y la propia idea de un café de calidad. Participan David Pierce, la periodista de Eater Melissa McCart y la barista Morgan Eckroth.

El programa enmarca a Keurig como un caso de estudio sobre cómo una innovación pensada para un nicho puede escalar hasta redefinir un hábito cultural. Las cápsulas K-Cup introdujeron un modelo de negocio basado en el consumible recurrente, pero también arrastran problemas bien documentados: residuos plásticos difíciles de reciclar, calidad de café a menudo inferior a la del café recién molido y acusaciones de publicidad engañosa sobre su reciclabilidad —la SEC llegó en 2024 a un acuerdo con Keurig por afirmaciones inexactas sobre el reciclado de las cápsulas—.

Keurig lleva años intentando reconciliarse con esas críticas mientras compite con una cultura cafetera cada vez más exigente, artesanal y preocupada por la sostenibilidad. El episodio se sitúa en la cuarta temporada de Version History, una serie de pódcast de The Verge que esta temporada está dedicada al «hogar inteligente» y que ya ha cubierto dispositivos como el mando Harmony, el robot aspirador Roomba y el termostato Nest.