En las dos décadas transcurridas desde la creación de Genbeta en 2005, Internet ha pasado de una red organizada en torno a enlaces y blogs a un ecosistema dominado por feeds algorítmicos y plataformas cerradas. El artículo recorre esta transformación a través de cinco ejes principales.
Primero, el desplazamiento de la 'web de enlaces' a la 'web de feeds': si antes el usuario decidía qué leer, hoy algoritmos como los de TikTok, Instagram, YouTube o Netflix eligen por él, optimizados para maximizar tiempo de permanencia y retorno publicitario.
Segundo, la 'enshittification', término popularizado por Cory Doctorow para describir el ciclo de degradación de las plataformas: primero atraen usuarios con buen servicio, luego favorecen a clientes de pago, exprimen a ambos y finalmente se degradan sin que los usuarios se marchen por dependencia.
Tercero, el deterioro de los buscadores, deteriorados por la industrialización del SEO y la generación masiva de contenido optimizado para algoritmos en lugar de para personas, un problema agravado por la IA generativa.
Cuarto, la proliferación de 'AI slop' o contenido sintético de baja calidad, vinculada a la 'teoría del internet muerto', que describe un web cada vez más automatizada, repetitiva y desconectada de la interacción humana genuina.
Quinto, la plataformización: la sustitución de la posesión de bienes digitales (libros, juegos, música) por licencias revocables condicionadas por plataformas como Amazon, Steam o Netflix, donde el usuario accede pero no controla. Además, los datos del usuario se han convertido en la materia prima que alimenta sistemas de recomendación y modelos de IA, configurando una Internet más grande y menos útil.
