Un aficionado a la tecnología retro relata su experiencia al rescatar una grabadora de cassette Panasonic RQ-2106 de 1978, adquirida por menos de 10 euros en una tienda de segunda mano, y utilizarla para grabar música actual con ayuda de dispositivos modernos.
El dispositivo, que aún funcionaba después de más de cuatro décadas, presentó un problema en el botón de avance rápido: una rueda dentada se había partido por la mitad. Tras entender su mecanismo casi entirely mecánico —basado en muelles y engranajes— gracias a un vídeo en línea, el autor pudo pegar la pieza y devolver el botón a su funcionamiento original.
Para grabar música desde fuentes modernas, convirtió el puerto DIN de 5 pines de la cassette en una salida de 3,5 mm mediante un adaptador adquirido en Amazon. Conectó esa salida a un amplificador Boss Katana Gen 3, que hace las veces de interfaz de audio (DAW) al conectarse por USB-C al Mac. El amplificador permitió amplificar la señal y grabar cualquier lista de reproducción de Spotify sobre cassettes genéricos de segunda mano.
El autor concluye que, aunque el cassette nunca fue un buen soporte para la música por su baja calidad sonora, sigue siendo una tecnología impresionante por la facilidad con la que permite grabar, rebobinar y regrabar secciones de audio, algo que ningún dispositivo actual reproduce con la misma inmediatez.
