Un miembro del equipo central de Zig explica en detalle el funcionamiento de la compilación incremental incorporada al compilador del lenguaje, una característica que detecta qué funciones o declaraciones han cambiado desde la última build y recompila únicamente esa parte, insertando los bytes directamente en el binario para acelerar el proceso.
El artículo recorre las fases del pipeline del compilador. La primera, a nivel de archivos fuente, lee el archivo, lo convierte en un AST y luego en ZIR (representación intermedia SSA sin tipos). Como el procesamiento de cada archivo es una función pura de su contenido, la fase es trivialmente paralelizable y los resultados pueden guardarse en caché para evitar trabajo repetido.
La fase más compleja es el análisis semántico, que incluye comprobación de tipos y evaluación en comptime. Para poder hacerlo de forma incremental, el compilador divide el trabajo en "unidades de análisis" (layouts de structs/unions, tipos de declaraciones a nivel de contenedor, valores de constantes y cuerpos de funciones) y modela sus dependencias en un grafo, de modo que solo se reanalizan las unidades afectadas por un cambio.
La pieza final es la codegen y el enlazado parcial, que aprovecha la información del grafo de dependencias para emitir y enlazar únicamente el código modificado. El autor señala que esta característica, aunque ya usable en proyectos reales como Fizzy (con tiempos de rebuild de 50–70 ms), requiere Zig master; los usuarios que prefieran versiones etiquetadas tendrán que esperar a 0.17.0, prevista para finales de 2025.
