Ante el eclipse solar del próximo 12 de agosto, observar el Sol de forma directa sin gafas homologadas supone un riesgo serio para la retina. Trucos clásicos como radiografías o negativos fotográficos no ofrecen ninguna garantía. Frente a esa limitación, la cámara estenopeica se presenta como un método indirecto, económico, seguro y especialmente indicado para hacerlo en familia con niños.
¿Qué es y por qué sirve? Es un sencillo dispositivo de proyección que permite contemplar la fase parcial del eclipse sin mirar al Sol. Funciona como una cámara oscura elemental: la luz entra por un diminuto orificio practicado en papel de aluminio y proyecta la imagen del Sol eclipsado sobre un folio blanco colocado en el interior de una caja de cartón cerrada.
¿Qué materiales se necesitan? Una caja de cartón (puede servir una caja de cereales o de zapatos), un folio blanco, un trozo de papel de aluminio, cinta adhesiva, un lápiz, tijeras y una chincheta. No hacen falta herramientas especiales ni gastos adicionales.
¿Cómo se construye? Se recorta un rectángulo de papel blanco con la forma de la base de la caja y se pega en el fondo interior. En el lado opuesto, que debe quedar cerrado, se hacen dos aberturas cuadradas separadas; una se cubre con papel de aluminio fijado con cinta, y en su centro se perfora un pequeño agujero con la chincheta. La NASA publica un vídeo con el proceso paso a paso.
¿Cómo se utiliza? Se coloca de espaldas al Sol y se mira por la abertura sin aluminio; la imagen del eclipse aparece proyectada sobre el papel blanco. Su limitación principal es que solo sirve durante la fase parcial: en la totalidad, al tapar la Luna el Sol por completo, no entra luz por el orificio. Únicamente durante esa fase se puede mirar el Sol directamente, y conviene controlar con precisión los tiempos de inicio y fin para no dañar la vista.
