Cómo enfrentan los europeos la ola de calor: del cine gratis a la tiza en las ventanas

Fuentes: From cool-down spots to chalk on windows - how Europeans are beating the heat

Europa atraviesa una ola de calor con temperaturas récord previstas en los próximos días. En Ámsterdam, el ayuntamiento ha habilitado una red de 12 espacios "de enfriamiento" en bibliotecas, teatros, iglesias y supermercados, concentrados en el distrito de Nieuw‑West, identificado como el de mayor riesgo. Las escuelas holandesas aplican horarios "tropicales", con jornadas más cortas y más pausas, al no existir una temperatura máxima legal en las aulas.

En París, el Ayuntamiento del décimo distrito ofrece entradas gratuitas de cine, en sesiones de tarde, a menores de 25 años y mayores de 65, en tres salas con aire acondicionado. En varias ciudades francesas se ha disparado la demanda de Blanc de Meudon, un polvo de tiza que mezclado con agua se aplica en las ventanas para reflejar el sol y reducir la temperatura interior.

En España, Aragón registra algunas de las temperaturas más altas. Zaragoza y Huesca han rebajado el precio de las piscinas públicas y Logroño las ha hecho gratuitas durante toda la ola, además de mantener fuentes ornamentales hasta las 23:00. Algunas localidades han suspendido las hogueras y los fuegos artificiales de San Juan. Una ley de 2024 obliga a los empleadores a proteger a los trabajadores del calor extremo.

En Italia, el Gobierno ha reactivado ayudas de paro para los trabajadores más expuestos, como agricultores o constructores. En Palermo se han restringido los paseos en coche de caballos a las horas más frescas, y el Ministerio de Salud recomienda comer pasta en lugar de carne y beber agua en vez de café o cerveza fría.

En Bélgica, los trenes de cercanías sin aire acondicionado han sido retirados del servicio y un instituto de Tervuren ha examinado a sus alumnos en una iglesia. En Alemania, Deutsche Post recomienda manga larga a los carteros, mientras DHL les permite pedir pantalones cortos. El riesgo de incendios forestales y los ahogamientos han activado alertas de la DLRG y de las aseguradoras médicas.