Elegir la silla de oficina correcta depende en gran medida de la altura y la constitución del usuario, ya que casi ningún modelo se adapta por igual a todos los cuerpos. WIRED, tras años de pruebas y con el asesoramiento de la ergonomista Kristianne Egbert, de Briotix Health, repasa los criterios clave para acertar en la compra. En el extremo premium, la Herman Miller Aeron (2.195 dólares) y la Steelcase Gesture (1.510 dólares) ofrecen gran ajuste y durabilidad, con garantías de hasta doce años. Para presupuestos medios, la Branch Ergonomic Chair Pro (499 dólares) destaca como opción más versátil con soporte lumbar ajustable en dos direcciones y garantía de siete años. En el segmento económico, la Staples Dexley, en torno a 200 dólares, solo sirve para personas de entre 1,63 y 1,78 metros. El artículo detalla la postura ergonómica adecuada —espalda recta, muslos paralelos al suelo, pies apoyados— y explica la importancia del soporte lumbar, preferiblemente regulable en vertical y horizontal, como el del modelo Anthros V2. También cuestiona la relevancia de los reposabrazos: según Egbert, la mayoría de las personas no los necesitan para teclear, aunque sí para recostarse, por lo que conviene que puedan apartarse. La guía incluye recomendaciones específicas para usuarios altos y bajos, así como la advertencia de que las sillas baratas rara vez compensan en durabilidad.
