Este proyecto documenta, paso a paso, la transformación de un chasis de vehículo RC a escala 1/5 comprado por unos 50 dólares en BMI Surplus (Massachusetts) en una plataforma de cámara estabilizada para tomas cinematográficas de acción a baja altura. La motivación fue emular el concepto del Freefly Tero, un rover cinematográfico que el equipo de Rocketjump empleó en sus cortometrajes para lograr planos rasantes muy dinámicos, difíciles de conseguir con un dron quadrotor por las limitaciones del GPS en altitud y de la evasión de obstáculos.
El núcleo del sistema es un gimbal Freefly Movi M10, adquirido de segunda mano por aproximadamente 124 dólares. Este estabilizador de tres ejes, diseñado originalmente por Shane Colton, sigue fabricándose casi una década después de su lanzamiento, lo que da una idea de su robustez. Sobre el gimbal se montará una DSLR con salida HDMI, cuya señal de vídeo se transmite de forma inalámbrica mediante un enlace Amimon CONNEX de 5,8 GHz, encontrado por menos de 100 dólares. Para el control a larga distancia se utiliza la banda de 900 MHz. La gestión de la energía se unifica en torno a 14 V (rango DTAP de 12-16,8 V), compatible con el gimbal, el receptor, la cámara y el transmisor de vídeo.
El autor detalla la fabricación de piezas impresas en 3D para adaptar el gimbal al chasis, la eliminación de un actuador lineal en el eje Z que traía la plataforma original y el uso de insertos térmicos para fijar los soportes al bastidor. Subraya la importancia de mantener el centro de gravedad bajo para evitar vuelcos y reserva espacio para futuras ampliaciones, como un ordenador companion para seguimiento automatizado o evasión de obstáculos basada en visión. El texto incluye abundante material gráfico y describe los errores de cada iteración, con el objetivo de servir como referencia para quien desee replicar el montaje o adaptar la idea a otros chasis.
