Un desarrollador publica una guía personal sobre cómo configurar el navegador para protegerse de los peligros habituales de la web: exploits de seguridad, anuncios, rastreadores, ventanas emergentes, chatbots de IA y scripts de terceros que consumen recursos. El artículo parte de un ejercicio de modelado de amenazas: no todo el mundo necesita la misma protección. Para quienes usan Google Workspace por trabajo, propone un Firefox restringido como navegador principal, con la función Enhanced Tracking Protection activada, la extensión uBlock Origin con múltiples listas de filtros, todas las cookies bloqueadas por defecto (con excepciones para sesiones iniciadas) y la extensión Multi-Account Containers para aislar la navegación anónima de los servicios donde se inicia sesión. Cuando los sitios no funcionan bien con Firefox o exigen cookies, recurre a un navegador Chromium menos restrictivo: Vivaldi, que todavía admite extensiones Manifest V2 como uBlock Origin, o Ungoogled Chromium, una versión sin servicios de Google que requiere instalación manual en macOS mediante Homebrew y un trabajo de launchd para aplicar las actualizaciones de seguridad. En Android replica la estrategia con Firefox más uBlock Origin como navegador principal y Vivaldi como alternativa, aprovechando una función del bloqueador que cancela la descarga de archivos multimedia pesados para ahorrar datos. La guía cierra con consejos prácticos, como borrar datos de navegación con frecuencia en los navegadores secundarios y abrir los servicios de Google solo dentro de un contenedor específico para evitar la conexión entre sitios.
