Cómo Ceuta pasó de Portugal a España: un pronunciamiento de 1640 sin consulta popular

Fuentes: Cómo Ceuta pasó de Portugal a España: un pronunciamiento de 1640 sin consulta popular

Ceuta fue portuguesa desde 1415, cuando Juan I conquistó la plaza al sultanato benimerí de Fez, hasta 1580, año en que Felipe II reunió las coronas de España y Portugal tras la Unión Ibérica. El 1 de diciembre de 1640, mientras el duque de Braganza se proclamaba rey Juan IV de Portugal, la guarnición, el clero y la nobleza ceutíes juraron fidelidad a Felipe IV ante el corregidor de Gibraltar. No hubo votación formal: se trató de un pronunciamiento institucional impulsado por el gobernador Francisco de Almeida, pese a lo cual la ciudad nunca recibió la orden de sumarse a Braganza porque los emisarios portugueses fueron interceptados.

Felipe IV recompensó a Ceuta con el título de Muy Noble y Muy Leal y destinó entre 1647 y 1648 más de 368.000 reales entre grano y pago de tropas. La plaza resistió después el Gran Sitio alauí entre 1694 y 1727, soportó nuevos intentos en 1732, 1757 y 1790, y vio cómo el Tratado de Lisboa de 1668 consagraba por escrito lo decidido en 1640: Ceuta quedaba con Castilla. Los convenios de 1767, 1782 y 1799 fueron ampliando su perímetro hasta la frontera del Serrallo y la bahía de Benzú, ratificada en el Tratado de Wad-Ras de 1860 tras la guerra de África. Esa delimitación sigue vigente y sostiene hoy la respuesta española a la reclamación marroquí sobre la ciudad, anterior a la existencia del propio Marruecos como Estado.