Cómo Alberta eliminó a las ratas: la historia del mayor territorio libre de roedores del planeta

Fuentes: How Alberta eradicated rats

Alberta, provincia canadiense con casi cinco millones de habitantes y dos ciudades de más de un millón, es el área libre de ratas más grande del mundo después de la Antártida, un logro que ha mantenido durante más de setenta años. La rata noruega, más grande, fuerte y resistente al frío que la rata negra, cruzó el Atlántico con los barcos europeos hacia 1775 y a finales del siglo XIX ya era endémica en las grandes ciudades norteamericanas. Desde los años veinte avanzó hacia el oeste por la pradera canadiense a un ritmo aproximado de 24 kilómetros al año, hasta que en 1950 se detectó la especie en una granja cercana a la frontera oriental de Alberta. El gobierno provincial declaró entonces una emergencia y creó la llamada Rat Control Zone, una franja de unos 600 por 29 kilómetros a lo largo del límite con Saskatchewan, único corredor viable de entrada. En lugar de vigilar los más de 100.000 kilómetros cuadrados de frontera, las autoridades concentraron inspecciones de camiones, trenes, graneros y elevadores de grano en unos 17.400 kilómetros cuadrados. Solo en otoño de 1951 se identificaron 30 infestaciones en 180 kilómetros de frontera. La estrategia funciona porque las ratas dependen del ser humano para desplazarse y rara vez sobreviven en la pradera abierta lo bastante para saltar de una granja a otra por sí solas. El programa exige inspección permanente: cualquier abandono significaría la recolonización inmediata. El caso demuestra que actuar con rapidez en la fase inicial de una invasión es mucho más eficaz y barato que convivir después con una plaga consolidada, como ocurre en Nueva York, que gasta 4,7 millones de dólares anuales y cuenta con un cargo específico, el rat czar, sin lograr frenar el crecimiento de la población de ratas, estimada en unos tres millones de ejemplares.