Cómo 3M ocultó durante décadas la toxicidad de los 'químicos eternos'

Fuentes: How 3M Kept the Toxicity of 'Forever Chemicals' Hidden for Decades

Un reportaje de ProPublica reconstruye cómo la multinacional 3M mantuvo en secreto durante décadas que los compuestos perfluorados (PFAS), presentes en productos como sartenes antiadherentes, envoltorios de comida, cosméticos y espumas antiincendios, eran tóxicos para los seres humanos. La periodista Sharon Lerner explica que la compañía conocía estos efectos nocivos desde la década de 1970, pero siguió fabricándolos y distribuyéndolos hasta convertirlos en una contaminación global detectable en la sangre de prácticamente toda la población mundial. La investigación se apoya en el testimonio inédito de Kris Hansen, científica que trabajó en el laboratorio ambiental de 3M en los años noventa y que durante 27 años guardó información sensible sobre estos compuestos. Hansen relata cómo, recién salida de su doctorado en química, aceptó un puesto en la empresa atraída por su reputación de ingenio y por la posibilidad de generar impacto desde dentro. Sin embargo, al manipular datos sobre la presencia de PFAS en sangre humana, descubrió la magnitud del encubrimiento corporativo. El reportaje narra el proceso por el que la fuente rompió su silencio y describe los mecanismos internos que habrían permitido a 3M retrasar durante generaciones la regulación de unas sustancias que afectan a los sistemas hormonal, inmune, hepático y renal, y están vinculadas al cáncer.