En una mesa redonda con CTOs canadienses del grupo TrueNorthCTO, celebrada el 6 de mayo de 2026, un veterano del sector tecnológico expuso su visión sobre cómo dirigir equipos de software en plena irrupción de la inteligencia artificial generativa. El ponente, de 38 años y cofundador y CTO de Comper, utilizó el videojuego de estrategia en tiempo real Age of Empires como hilo conductor para introducir el concepto de 'código oscuro': aquel cuya estructura y funcionamiento resulta opaco incluso para los propios líderes de la organización.
La analogía parte de la mecánica de la 'niebla de la guerra' del juego: al comenzar una partida, el mapa está completamente oculto y solo se revela lo que cada unidad alcanza a explorar; al alejarse, el territorio vuelve a oscurecerse. Los mejores jugadores compensan esa opacidad con tres rasgos: velocidad extrema, control proactivo del ritmo de la partida y eficiencia de recursos, levantando ejércitos dimensionados a sus necesidades reales en lugar de acumular reservas ociosas. Trasladado al software, las organizaciones más competitivas replican ese patrón: ciclos de retroalimentación internos muy cortos (pull requests mergeados en horas, feedback de clientes incorporado de inmediato), inversión sostenida en investigación y vigilancia del mercado, y validación temprana de hipótesis antes de sobre-ingenierizar el producto.
El conferenciante advirtió de un matiz clave: la niebla de la guerra resulta útil frente a competidores y proveedores, porque mantener las hojas de ruta internas ocultas aporta poder de negociación, pero se vuelve un problema grave cuando se reproduce dentro de la propia empresa. Cuando los distintos directivos operan con modelos mentales contradictorios del mismo stack, las consecuencias pueden ser costosas. Relató tres casos reales: un consejero delegado que quiso pivotar de la noche a la mañana una aplicación single-tenant a una plataforma multi-tenant sin dimensionar la complejidad arquitectónica; un director de producto que fusionó dos plataformas con stacks incompatibles (C# sobre Azure y Java sobre AWS) simplemente redistribuyendo ingenieros entre equipos; y un vicepresidente de ingeniería que despidió a varios ingenieros que, sin saberlo, sostenían la infraestructura crítica de la empresa.
Para revertir esa opacidad, la charla propuso tres líneas de actuación: alinear los modelos mentales de los líderes mediante analogías arquitectónicas accesibles —por ejemplo, recordar que no se levantarían diez plantas de hormigón sobre una casa unifamiliar—, mantener reservas estratégicas de tiempo y capital para absorber perturbaciones del mercado y, sobre todo, dotarse de herramientas que hagan visible el estado real del código. En ese último punto se enmarca Comper, fundada en octubre de 2025 y compuesta por siete personas a tiempo completo: una plataforma que ingiere datos de repositorios Git y los proyecta sobre un canvas digital colaborativo, con el que tanto equipos humanos como agentes de IA pueden navegar desde la arquitectura macro hasta los detalles de cada función. La propuesta bebe de la experiencia acumulada por el ponente en Mendix, en una empresa de dispositivos médicos en Ámsterdam y como CTO fraccional en ocho compañías distintas, donde la falta de visibilidad fue, a su juicio, el denominador común de todos los problemas organizativos que tuvo que gestionar.
