Los cárteles mexicanos utilizan una estrategia sencilla para obtener vehículos de lujo y transporte en Estados Unidos: alquilan los coches y no los devuelven. Según una investigación de Los Angeles Times, los grupos criminales aprovechan la facilidad de la burocracia de alquiler para nutrir sus flotas con vehículos robados, desde modelos de lujo hasta camionetas para el transporte de drogas. Para acceder a estos vehículos, las bandas emplean intermediarios o identidades robadas a través de redes sociales.
Aunque las autoridades no tienen cifras exactas, las empresas especializadas en recuperación indican que miles de coches cruzan la frontera anualmente mediante esta fórmula. El principal obstáculo es la burocracia: los procesos de recuperación suelen ser lentidos debido a la falta de coordinación entre las administraciones de ambos países. En California, la ley AB1197 ha facilitado la búsqueda GPS, pero la recuperación sigue siendo un proceso complejo. Desde 2023, se han recuperado aproximadamente 850 vehículos procedentes de California, una cifra que representa solo una parte del total, ya que muchos vehículos con GPS no pueden localizarse una vez cruzada la frontera.
Un caso reciente involucró la desaparición de diez camionetas Ram de aeropuertos estadounidenses, que terminaron en Jalisco bajo el control del Cártel Jalisco Nueva Generación. Solo una de ellas fue recuperada. Además, se ha documentado el uso de vehículos con matrículas mexicanas falsas, obtenidas mediante funcionarios corruptos, y el intercambio de vehículos por cocaína, fentanilo y metanfetamina. El Cártel de Sinaloa ha utilizado camionetas blindadas como vehículos de combate. La paradoja es que, si bien alquilar un coche es sencillo, recuperar el vehículo tras su uso ilícito implica una pesadilla burocrática y legal.
