El proyecto Cybersyn, desarrollado durante el gobierno de Salvador Allende en Chile a principios de la década de 1970, constituye uno de los primeros intentos de aplicar la cibernética a la gestión macroeconómica. Concebido con la participación del cibernetista británico Stafford Beer, el sistema se componía de cuatro elementos principales: una red de teletipos que conectaba las fábricas con la agencia estatal CORFO (Cybernet); un programa central de detección de anomalías en series temporales llamado Cyberstride; un modelo de simulación macroeconómica conocido como CHECO; y una futurista sala de operaciones para la visualización de datos. El texto analiza qué logró realmente cada componente y cuáles fueron sus limitaciones. La red de teletipos fue la pieza más útil, aunque no en la forma prevista: durante la huelga de camioneros de octubre de 1972, el gobierno la empleó para coordinar el transporte disponible, sin recurrir a principios cibernéticos. Cyberstride llegó a funcionar, pero la demora en el procesamiento de datos lo hizo inútil para detectar problemas a tiempo. CHECO produjo modelos que, según las fuentes citadas, ningún decisor consultó. La sala de operaciones tampoco alcanzó utilidad práctica. El autor subraya que Cybersyn fue un sistema centralizado, sin participación real de los trabajadores y sin capacidad de sustituir la coordinación del mercado. Aunque contribuyó a dar al gobierno más tiempo y mejor posición negociadora frente a la huelga, terminó con la misma demostración de las dificultades que enfrenta la planificación económica con tecnología limitada.
