Carlos Cuerpo, vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, ha solicitado a la Comisión Europea un análisis para determinar si las empresas energéticas han obtenido beneficios extraordinarios debido a la guerra en Oriente Próximo. Esta solicitud busca justificar la creación de un impuesto específico que permita aliviar el impacto de la crisis energética sobre hogares y empresas, una medida que España y otros cinco países han reclamado. Durante la reunión informal de ministros de Economía y Finanzas de la UE en Dublín, Cuerpo defendió la necesidad de establecer estándares comunes y una supervisión global de la inteligencia artificial (IA), sugiriendo la creación de una agencia internacional para regular sus avances y mitigar riesgos en sectores como la educación y el mercado laboral.
El ministro destacó que, tras seis meses de conflicto en Irán, es crucial verificar si el sector energético se beneficia de la situación actual. Si se confirma, argumentó, las empresas deberían contribuir a asumir parte de sus costes, similar a lo realizado en España tras la guerra en Ucrania. Además, Cuerpo avanzó que el Gobierno mantendrá ayudas a los sectores afectados hasta finales de septiembre, aunque no detalló las medidas posteriores. En cuanto a la deuda, propuso modificar el calendario de devolución del programa Next Generation EU para sustituir el modelo actual por uno plano, lo que liberaría hasta 70.000 millones de euros. También defendió la renovación de la cúpula del BCE para 2027 y el mantenimiento de conversaciones con China para reequilibrar la relación comercial.
