Cuatro pueblos de Toledo, al borde de quedarse sin agua por la sequía de la presa del Pusa

Fuentes: Cuatro pueblos de Toledo, al borde de quedarse sin agua por la sequía de la presa del Pusa

La presa que abastece a la Mancomunidad del Pusa, en la provincia de Toledo, se ha secado y deja a diez municipios sin agua de esa fuente. Cuatro de ellos —Retamoso de la Jara, Espinoso del Rey, San Martín de Pusa y Santa Ana de Pusa, con unos 1.500 habitantes empadronados en total— dependen al 100% de esa captación superficial y ya están agotando sus depósitos y, donde existen, sus pozos propios, por lo que empiezan a recurrir a cisternas. Los alcaldes han sido avisados de que cada localidad debe sostenerse con el agua restante en tuberías, depósitos y pozos.

El caso más llamativo es el de Los Navalmorales, que supera los 2.100 habitantes y combina pozos propios con el caudal mancomunado. En pleno desarrollo de sus fiestas patronales en honor al Cristo de las Maravillas, con encierros y verbenas hasta el 17 de septiembre, su consumo supera lo que los pozos aportan por sí solos. Su alcalde, Antonio Talavera —también director de Comunicación de Infraestructuras del Agua de Castilla-La Mancha—, ha calificado la situación de "crítica, como nunca hemos vivido" y ha pedido máxima colaboración vecinal: nada de piscinas, ni de baldeo de calles y patios, y consumo doméstico al mínimo.

La directora general del Agua de Castilla-La Mancha, Montserrat Muro, ha reconocido que el desabastecimiento estival es un problema recurrente en la Mancomunidad. La Diputación ya ha repartido cerca de 20.000 litros de agua en garrafas, y la Junta ha instalado depósitos portátiles y tramita con carácter urgente nuevos sondeos para localizar agua subterránea. El artículo sitúa el caso del Pusa en un patrón más amplio: el embalse de Sierra Boyera, en Córdoba, obligó a activar un plan de emergencia para 28 municipios; Karrantza (Bizkaia) lleva meses dependiendo de camiones cisterna, y Sant Feliu de Codines (Barcelona) encadena varios años con diez cisternas diarias. La cuenca del Tajo ronda ahora el 60% de capacidad, casi diez puntos por debajo de 2025, aunque Castilla-La Mancha ha moderado su consumo doméstico hasta 128 litros por habitante y día.