Cuatro mujeres de Hanle, un pueblo remoto en el Himalaya indio, actúan como embajadoras astronómicas, guiando a turistas en la observación del cielo nocturno. A una altitud de 4.500 metros, Hanle ofrece cielos oscuros excepcionales, lo que ha impulsado el turismo astronómico en la región. Estas mujeres, de finales de los 20 años, fueron formadas en 2022 por el Instituto de Astrofísica de la India para operar telescopios y explicar constelaciones, un rol que ahora les permite generar ingresos adicionales. Mientras de día trabajan en hostales familiares, por la noche gestionan equipos y enseñan a los visitantes a fotografiar la Vía Láctea. El número de visitantes ha crecido de 3.000 a casi 30.000 anuales entre 2020 y 2025, lo que ha transformado la economía local y otorgado a las mujeres mayor independencia financiera. Sin embargo, el auge turístico plantea riesgos para la oscuridad natural del lugar, un factor clave para la observación astronómica. Las autoridades locales buscan equilibrar el desarrollo económico con la protección del cielo estrellado, mientras las guías, ahora confiantes en sus habilidades, planean mejorar su equipo para mantener la calidad de la experiencia para los visitantes.
