La Policía Nacional ha detenido en Caspe (Zaragoza) a cuatro personas e investigado a otras cinco por presunta trata de seres humanos con fines de explotación laboral. La operación, coordinada con la Policía de Rumanía, permitió liberar a siete trabajadores rumanos retenidos contra su voluntad y localizar a 91 compatriotas que vivían en contenedores prefabricados instalados en una finca agrícola.
Según la investigación, la organización captaba a los jornaleros en Rumanía mediante anuncios de empleo en internet. Tras mostrar interés, los afectados firmaban un precontrato del que solo veían la primera página y recibían el resto de condiciones verbalmente. Posteriormente, eran trasladados en autobús hasta Caspe en viajes de tres días y, al llegar, debían trabajar dos jornadas sin cobrar para pagar el desplazamiento, que en teoría sería gratuito.
Una vez en la finca, los trabajadores eran alojados en casetas con capacidad para diez personas y debían abonar dos euros diarios por agua potable, agua caliente y cocina, pese a que se les había prometido alojamiento gratuito. Las jornadas laborales alcanzaban las diez horas diarias de lunes a sábado, con un salario prometido de 9,50 euros por hora que, según varias víctimas, no se correspondía con las condiciones reales. La investigación continúa abierta y los cuatro arrestados afrontan cargos por trata de seres humanos con fines de explotación laboral.
