Cuatro cerebros de la IA de Google crean Discovery Loop para automatizar el método científico

Fuentes: 4 of Google's Top AI Brains Are Leaving—and Launching Their Own AI Startup, techcrunch.com

Cuatro cerebros de la inteligencia artificial de Google —figuras clave en el desarrollo de los modelos más avanzados del gigante tecnológico— han anunciado oficialmente la creación de Discovery Loop, una startup centrada en automatizar el método científico mediante sistemas de IA. La salida simultánea de estos cuatro investigadores supone un golpe significativo para Google, que pierde a algunos de sus talentos más reconocidos en plena carrera por liderar la nueva generación de modelos de IA.

Jeff Dean, cofundador de Google Brain y chief scientist de Google DeepMind y Google Research, confirmó que abandona la compañía tras casi 27 años. Le acompañan Sanjay Ghemawat, colaborador histórico de Dean y codesarrollador de buena parte de la infraestructura de búsqueda de Google; Oriol Vinyals, vicepresidente de investigación en DeepMind y responsable técnico de Gemini; y Quoc Le, cofundador de Google Brain y científico clave detrás de AutoML-Zero, un proyecto que utiliza algoritmos de aprendizaje automático para construir productos de IA de forma autónoma.

La idea de Discovery Loop nació hace apenas unas semanas, según explicó Dean en una entrevista previa al lanzamiento. Los cuatro, amigos de larga data que incluso vacacionan juntos, coincidieron al percibir que la IA estaba a punto de poder automatizar los ciclos de investigación científica y de ingeniería. La propuesta central es sencilla pero ambiciosa: un sistema que proponga un experimento, lo implemente, lo evalúe y obtenga resultados, repitiendo este proceso miles de veces para desbloquear avances en múltiples disciplinas.

Discovery Loop será su propio primer cliente. Los ciclos automatizados que desarrollen se orientarán inicialmente a mejorar los algoritmos de aprendizaje automático de la propia empresa. Ese software mejorado el núcleo de un sistema de IA capaz de abordar problemas en campos posteriores, como el diseño de chips, la biología, el descubrimiento de fármacos y el diseño de materiales. «Estoy muy emocionado con la automatización del aprendizaje automático», señaló Le, añadiendo que no se descarta que el proceso descubra una arquitectura de transformer diferente a la actual. Por su parte, Vinyals explicó que una de las áreas en las que más se centrarán es en cómo los modelos proponen nuevas ideas para probar, una capacidad en la que hoy son relativamente débiles. El objetivo final es una automatización profunda del proceso, donde un pequeño equipo de personas pueda superar a las mayores organizaciones de investigación del mundo.

La captación de fondos fue inusualmente rápida. Los fundadores prepararon una presentación minimalista —sin ayuda de IA, bromean— y reunieron a varios inversores de primer nivel. Vinod Khosla, de Khosla Ventures, se reunió con ellos un sábado en Sand Hill Road para evitar filtraciones y respaldó el proyecto de inmediato: «Con este equipo, no necesitaría saber qué están haciendo antes de invertir», declaró. «Es el equipo definitivo de superestrellas». Radical Ventures, firma especializada en IA, también participó en la ronda y su socio director, Jordan Jacobs, se incorporará al consejo de administración. Aunque los fundadores no han revelado la cantidad ni la valoración, el contexto del mercado —donde empresas como Meta han ofrecido cientos de millones por un solo talento— da una idea del calibre de la operación.

La negociación de la salida de Google fue más compleja. El consejero delegado de Alphabet, Sundar Pichai, mantuvo múltiples reuniones para intentar retenerlos, pero el equipopriorizó la libertad y la velocidad de decisión de una startup. «En una organización grande siempre hay mucha inercia que superar para hacer cambios radicales», justificó Vinyals. Finalmente, Google dio su bendición a los ingenieros salientes y acordó invertir en la nueva compañía, además de proporcionar capacidad de cómputo durante el primer año. Pichai reconoció la trayectoria de Dean y Ghemawat y expresó su intención de colaborar con Discovery Loop como inversor fundador y socio de Cloud.

Discovery Loop se ha constituido como una corporación de beneficio público. Por ahora, la empresa opera en modo stealth: aún no ha comenzado a contratar personal —lo que podría provocar nuevas deserciones en Google— ni ha alquilado oficina. Dean, algo tímidamente, asumió el cargo de consejero delegado: «Creo que soy el CEO. Todos me señalaron a mí».

La misión no es nueva: prácticamente todas las grandes figuras de la IA —desde Dario Amodei hasta Sam Altman y Jensen Huang— han defendido en algún momento que la IA se convertirá en motor del descubrimiento científico. Lo que distingue a Discovery Loop es la combinación casi sin precedentes de experiencia, talento y credibilidad de sus fundadores, que durante años han trabajado en la frontera de la investigación en aprendizaje automático. Si su apuesta funciona, cuatro personas podrían cambiar la forma en que se hace ciencia en el siglo XXI.