Este artículo de la revista Afloat Magazine explora la historia de las medidas de cuarentena y control de enfermedades en puertos, contrastando la respuesta moderna a la pandemia de COVID-19 con prácticas implementadas siglos atrás. El título, "Plague Ships" (Barcos de la Peste), alude a la devastadora propagación de la Peste Negra en el siglo XIV, cuando barcos provenientes del Mar Negro llegaron a Messina, Sicilia, llevando consigo una enfermedad que mataría a millones en Europa. La historia revela que incluso en la Edad Media, algunas ciudades como Dubrovnik (actual Croacia) y Venecia, Italia, implementaron protocolos de cuarentena sorprendentemente sofisticados. Dubrovnik estableció un período de espera de 30 días para los barcos entrantes, mientras que Venecia requería que los capitanes fueran entrevistados a través de una ventana de vidrio y que los barcos sospechosos fueran puestos en cuarentena en la isla de Santa Maria di Nazareth, prácticas que datan de 1423.
El artículo destaca cómo el color amarillo, asociado históricamente con la enfermedad y la peste, paradójicamente se adoptó en 1887 como señal de salud en los barcos, con una bandera amarilla que indicaba “mi barco está sano y requiere práctico”. La pieza también critica la tendencia a politizar el origen de las enfermedades, ejemplificando con la denominación de la “gripe española” y la “gripe de Kansas”, señalando que estos nombres a menudo se usaron para desviar la atención de la propagación global y la responsabilidad.
Finalmente, el artículo hace una comparación con la pandemia de gripe española de 1918, que mató entre 25 y 50 millones de personas, y critica la falta de medidas de distanciamiento social en ese momento, priorizando la producción de municiones sobre la salud pública. El autor concluye instando a seguir el consejo de expertos y a aprender de la historia para evitar repetir errores pasados, especialmente en el contexto de la gestión de pandemias.
