Cuando fallé en la entrevista de Microsoft por decir la verdad

Fuentes: That time when I failed the Microsoft interview

En 2015, un estudiante holandés de Informática en la mitad de su carrera decidió presentarse a unas prácticas de verano en Microsoft, atraído por el trabajo de la compañía en TypeScript y el compilador de C#. Tras escribir un correo al azar a alguien del portal de empleo, fue invitado a una entrevista telefónica con el equipo de reclutamiento universitario.

El candidato se preparó a fondo con el libro "Cracking the Coding Interview", repasó estructuras de datos y ensayó respuestas a preguntas conductuales. La entrevista transcurrió según lo previsto, hasta que le plantearon un acertijo clásico: identificar una bola de-metal distinta entre 12 usando una balanza solo tres veces. El problema, conocido, aparecía literalmente en el libro.

Decidido a no fingir, el aspirante confesó que ya conocía la solución y pidió otro acertijo. La reclutadora, sorprendida, aceptó. El nuevo enigma, esta vez fuera del libro, resultó irresoluble bajo la presión del tiempo. Un mes después, Microsoft rechazó su candidatura con la fórmula estándar de "otros candidatos se ajustan mejor".

El relato ilustra cómo las entrevistas técnicas de las grandes tecnológicas premian la resolución rápida de acertijos sobre la honestidad del candidato, y plantea un dilema ético que sigue vigente en los procesos de selección del sector.