ctx es una herramienta de línea de comandos de código abierto, escrita en Rust, que permite a los agentes de programación buscar de forma rápida y local en sesiones previas guardadas en la propia máquina. Su objetivo es resolver un problema habitual: cuando un agente arranca una nueva tarea, suele partir de cero y no puede recuperar las conversaciones, decisiones, comandos, intentos fallidos y resultados de pruebas de sesiones anteriores, aun cuando toda esa información está disponible en archivos de historial persistentes por los proveedores.
La herramienta descubre automáticamente las fuentes de historial compatibles —Claude Code, Codex, Cursor, Pi, OpenCode, Antigravity/Gemini CLI, Factory AI Droid y Copilot CLI— e importa los registros originales a una base de datos SQLite local optimizada para recuperación. Cada sesión se estructura en eventos, metadatos y campos indexados, lo que permite devolver resultados citados y ordenados por relevancia consumiendo muchos menos tokens que una búsqueda en texto crudo.
El flujo básico consiste en ejecutar "ctx setup" para indexar el historial, "ctx search" para lanzar consultas en lenguaje natural o por archivo tocado, y "ctx show" para recuperar el fragmento exacto de la transcripción original mediante identificadores estables de sesión y evento. ctx también ofrece acceso de solo lectura a la base de datos mediante "ctx sql", salida en JSON, documentación local, generación de páginas man y un sistema de autoactualización firmada para los binarios instalados por el instalador oficial. No envía prompts ni transcripciones a la nube, no llama a APIs de modelos, no requiere claves de API y no escribe en los repositorios del usuario.
Se distribuye como binarios firmados y cuenta con un SDK disponible para TypeScript, Python, Rust, Go, JVM, Swift y .NET, además de plugins instalables en Codex, Claude Code y Cursor. La diferencia clave frente a las memorias de agente tradicionales, que almacenan resúmenes compactos o vectores, es que ctx mantiene la trazabilidad hasta el evento original, de modo que cualquier agente puede inspeccionar la fuente antes de reutilizar la información.
