Este artículo detalla la historia y el mantenimiento de un estanque privado dedicado a la vida de anfibios, desde su excavación inicial hasta su estado actual en 2026. El autor relata la transformación del agua, que pasó de estar casi agotada por el crecimiento excesivo de vegetación en 2025, a un volumen reducido pero funcional tras la limpieza y el relleno en abril de 2026. La gestión incluye la eliminación de plantas invasoras y el control del nivel del agua para favorecer a las especies presentes.
La crónica incluye hitos biológicos clave, como el primer desove registrado en febrero de 2024 y la aparición de renacuajos en marzo de 2025. El texto también documenta la interacción entre especies, mencionando la presencia de sapos, ranas, insectos y aves como garzas grises, así como la observación de salamandras en el patio. Además, se detalla la reubicación de anfibios en 1998 tras el drenaje del estanque original, una práctica que, aunque no recomendada por riesgos de patógenos, permitió mantener la población local. La entrada en el estanque de plantas nativas y la creación de terrazones internas han contribuido a la estabilidad del ecosistema, atrayendo a miles de oyentes durante sesiones de música en vivo en 2020. Este registro sirve como referencia para la gestión de hábitats acuáticos y la observación de ciclos de vida de anfibios en entornos domésticos.
