Cristian Mungiu, director rumano de la película Fjord, ha reflexionado en una entrevista con The Verge sobre la complejidad moral de su obra y su propia trayectoria como periodista. La película, su sexto largometraje, narra la historia de una familia rumana que se traslada a Noruega en 2026, enfrentándose a la hostilidad social y religiosa de la sociedad noruega. Mungiu, quien comparte su nacionalidad, explica que la pregunta central de la cinta es si existen minorías buenas y malas, argumentando que la tolerancia debe extenderse incluso a quienes no comparten sus valores, siempre que no se promueva la violencia.
El director detalla un proceso de investigación de ocho años que comenzó tras leer artículos sobre familias inmigrantes en países nórdicos. Mungiu entrevistó a abogados, ONGs y familiares involucrados en el caso real, utilizando la información recopilada para estructurar el guion sin necesidad de inventar argumentos. La ficción se basa en una segunda familia noruega, ficticia, que sirve como contrapunto para mostrar la colisión de valores entre la familia rumana y la sociedad local. Además, Mungiu analiza cómo su experiencia en la prensa durante la caída del comunismo en Rumanía, donde el periodismo era una vía para acceder a la verdad, moldeó su estilo de escritura de guiones, caracterizado por describir situaciones externas sin imponer conclusiones propias.
