Crece la presión para que España y Portugal renuncien al Mundial 2030 si la final va a Marruecos

Fuentes: Crece la presión para que España y Portugal renuncien al Mundial 2030 si la final va a Marruecos

La exclusiva de The Times que apunta a que Gianni Infantino habría ofrecido a Marruecos la final del Mundial 2030 a cambio de apoyo incondicional antes de las elecciones a la presidencia de la FIFA de marzo de 2027 ha incendiado el debate en España y Portugal. La FIFA desmiente la operación, pero la crisis interna del organismo —agravada por el intento frustrado de abrir los Mundiales a la inversión privada y por voces que piden la dimisión de Infantino— y la estrecha sintonía entre el dirigente suizo y Rabat (cuatro visitas en dos años y una oficina regional de la FIFA en Casablanca desde julio de 2025) dan verosimilitud a la filtración. El pasado 31 de julio, en el Día del Trono marroquí, Infantino definió a Marruecos como «el país más bello del mundo» para albergar la «mejor edición» de un Mundial, unas palabras que irritaron a Madrid y Lisboa. En paralelo, la crisis migratoria de Ceuta ha espoleado las reacciones políticas: el partido ecologista portugués Livre reclama que el torneo se organice sin Marruecos, y Sumar ha pedido en el Congreso español revisar la candidatura conjunta. La RFEF, sin embargo, descarta bajarse del evento. La candidatura inicial se repartía partidos inaugurales entre los tres países, con España y Portugal como favoritos para la final —el Bernabéu es la apuesta española— frente al futuro estadio Hassan II de Casablanca, que se postula como el mayor del mundo. Infantino afronta su momento más delicado al frente de la FIFA y busca en Rabat un respaldo firme; de la decisión depende no solo la sede de la final, sino el equilibrio político del fútbol mundial.