El creador de contenido y fundador Ben Guez ha automatizado su presencia en Instagram con el agente de IA de código abierto OpenClaw. Tras cada partido del Mundial, un script genera un 'trial reel' idéntico en el que aparece abatido junto al texto: «No puedo creer que {PAÍS} perdiera… Si alguna chica de {PAÍS} necesita apoyo emocional… mis DM están abiertos». Desde el lanzamiento de esta automatización, Guez afirma haber superado el millón de visualizaciones y recibido alrededor de 200 mensajes directos en pocos días. Como exige a sus interlocutoras descargar su app de idiomas Canary para responderle, el volumen efectivo de conversaciones es aún mayor del aparente.
El caso ilustra una tendencia creciente. Jeff Weisbein, fundador de una firma de relaciones públicas tecnológicas, usa OpenClaw para investigar restaurantes y planes en el sur de Florida antes de sus citas, aunque descarta emplearlo en la conversación misma. Una usuaria identificada como Cailey confesó haber utilizado Claude para redactar y enviar mensajes automáticos de ruptura a sus parejas, aunque la estrategia fracasó cuando uno de sus interlocutores descubrió el engaño. Expertos en seguridad como Lazer Cohen, cofundador de NanoClaw, alertan sobre los riesgos de delegar relaciones personales a agentes con acceso unilateral a cuentas y datos, y recuerdan episodios de OpenClaw creando perfiles de citas sin consentimiento o filtrando información entre usuarios. Todos los protagonistas asumen públicamente el uso de estas herramientas, y la mayoría asegura no haber recibido quejas, pero el reportaje no ha podido verificar de forma independiente la reacción real de las personas contactadas.
