Creadores de Instagram han perdido miles de libras y contratos publicitarios después de que supuestos extorsionadores presentaran falsas denuncias de derechos de autor para suspender o eliminar sus cuentas y exigirles pagos a cambio de retirar las reclamaciones. Un usuario con 1,5 millones de seguidores afirmó que pagó 50 dólares en criptomoneda a un estafador para recuperar su cuenta, que había sido retirada temporalmente, porque el proceso de apelación de Meta podía tardar semanas. El pago no evitó nuevas reclamaciones y su cuenta terminó desmonetizada. Otros afectados describieron retrasos, falta de apoyo y la necesidad de contratar la verificación de Instagram, que cuesta 9,99 libras mensuales, para acceder a atención continua por chat en directo.
Meta indicó que, tras revisar los casos denunciados por la BBC, restableció el contenido afectado y añadió protecciones adicionales. La compañía sostiene que combate las prácticas engañosas destinadas a estafar a personas y empresas, pero no comprueba la autenticidad de las reclamaciones en el momento de presentarse. Los denunciantes falsos trasladan a los creadores a Telegram y suelen exigir varios cientos de dólares para retirar una reclamación, que puede costar miles en ingresos perdidos. La BBC habló con tres personas quePresentaban reclamaciones sin ser titulares de los derechos; las tres parecían estar basadas en India o países cercanos. Expertos señalan que la inteligencia artificial facilita automatizar las denuncias masivas y que la enorme escala de las plataformas dificulta distinguir las reclamaciones legítimas de las fraudulentas.
