Crítica de 'You Can See Everything': el documental de Nathan Fielder sobre Elizabeth Holmes en Telluride

Fuentes: 'You Can See Everything' Review: Nathan Fielder's Documentary About Elizabeth Holmes Is a Shameless, Fascinating Look at Entitled Duplicity, techcrunch.com

El documental que incomoda: Nathan Field y su retrato imposible de Elizabeth Holmes

Estrenado como una sorpresa no anunciada en el Festival de Cine de Telluride, "You Can See Everything" ha generado una de las mayores polémicas del circuito festivalero de 2025. Se trata de un documental de 174 minutos codirigido por el comediante canadiense Nathan Fielder, conocido por susseries como "The Rehearsal" y "The Curse", junto al documentalista Lance Oppenheim, con producción de A24. La película se adentra en los últimos 35 días de libertad de Elizabeth Holmes antes de que comenzara a cumplir una condena de 11 años de prisión por defraudar a inversores de su empresa Theranos.

Holmes, quien en 2015 fue presentada como la mujer que se había convertido en la multimillonaria más joven por mérito propio de Estados Unidos gracias a una valoración de 9.000 millones de dólares, fue declarada culpable de promover una tecnología médica que nunca existió: un dispositivo supuestamente capaz de realizar análisis de sangre completos con apenas una gota extraída con un pinchazo. Expertos como la profesora de medicina de Stanford Phyllis Gardner advirtieron desde el principio que la idea era inviable, pero Holmes, junto a su socio comercial y pareja sentimental Ramesh "Sunny" Balwani, logró convencer a inversores de la talla de Rupert Murdoch y Larry Ellison, además de incorporar a figuras como Henry Kissinger, George P. Shultz y James Mattis a su consejo directivo.

La particularidad del documental radica en su enfoque. Fielder no busca reabrir el debate sobre la culpabilidad de Holmes, sino explorar qué la motiva. En las grabaciones, realizadas en la casa playera de Del Mar donde vivía con su pareja, el heredero hotelero californiano Billy Evans, y sus dos hijos, Holmes aparece con una presencia suave y una sonrisa afable que la crítica compara con la actriz Kim Greist. Sin embargo, al ser interrogada sobre los delitos por los que fue condenada, Holmes sostiene con convicción inquebrantable que no cometió ningún error. Según su versión, el dispositivo patentado por Theranos —vendido como "el iPod de la atención médica"— sí funcionaba como plataforma; simplemente, la química necesaria para ejecutar las pruebas nunca llegó a desarrollarse por completo.

Fielder, con su característico deadpan, somete esta lógica a pruebas desconcertantes. En una secuencia reveladora, muestra a Holmes y Evans el célebre sketch "Who's on First?" de Abbott y Costello. Holmes es incapaz de explicar el juego de palabras que sostiene la rutina, lo que el documental interpreta no como una falta de sentido del humor, sino como un rasgo de lo que los psicólogos denominan narcisismo patológico: la incapacidad de aceptar que las palabras puedan tener significados distintos a los que ella decreta. Esta misma rigidez cognitiva explica, según sugiere la película, por qué Holmes continúa intentando captar inversores para Theranos incluso después de su condena.

La primera mitad del documental culmina con la despedida de Holmes de su familia y su ingreso en la prisión de mínima seguridad de Bryan, en Texas. Dado que el centro penitenciario no permite entrevistas, su presencia en pantalla llega a su fin.

Sin embargo, el verdadero giro del documental llega después. Field y Oppenheim necesitan una sustituta que mantenga la presencia de Holmes en pantalla, y recurren a la actriz Amanda Seyfried, quien interpretó a Holmes en la miniserie de Hulu "The Dropout" (2022). En una secuencia que promete ser tan incómoda como fascinante, Holmes llega a ver fragmentos de la serie junto a Fielder y Evans, calificando la producción como un producto televisivo inexacto.

Aunque la reseña de Variety elogia la película por su espíritu de "indagación genuina" y la describe como un "psicodrama circense de telerrealidad" sin parangón, el documental ha abierto un debate incómodo sobre los límites éticos del entretenimiento basado en crímenes reales. ¿Es legítimo que un comediante se beneficie artísticamente de la historia de una condenada por fraude médico? ¿Qué dice de nuestra época que figuras como Lindsay Clancy, acusada de matar a sus hijos, generen una fascinación voyerista similar?

Más allá de su valor como pieza cinematográfica, "You Can See Everything" plantea preguntas que trascienden a su protagonista. ¿Cuántas personas como Elizabeth Holmes existen en posiciones de poder? ¿Qué condiciones sociales y económicas permiten que un fraude de esta magnitud prospere durante años? Con su mezcla incómoda de humor, observación clínica y compromiso con la verdad, Fielder no pretende ofrecer respuestas definitivas, sino obligar al espectador a formularse las preguntas correctas sobre una de las estafas más mediáticas del siglo XXI.