La administración Trump, a través de recortes presupuestarios y políticas restrictivas, está amenazando seriamente la investigación científica en Estados Unidos, según un análisis de Paul Krugman. La propuesta presupuestaria actual incluye reducciones significativas en la financiación de la investigación, mientras que los nombramientos de Trump ya han ralentizado la aprobación de subvenciones y congelado proyectos existentes, especialmente en el estudio de enfermedades infecciosas. Además, la disminución en la emisión de visas para estudiantes internacionales, cruciales para la investigación, agrava la situación.
Esta crisis llega en un momento en que la posición de EE. UU. como líder científico global ya se ha erosionado. Según datos del National Bureau of Economic Research, EE. UU. ha perdido terreno frente a China y la Unión Europea en la producción de publicaciones científicas de alto impacto. La creciente hostilidad hacia la ciencia dentro del Partido Republicano, impulsada por el movimiento MAGA, es un factor clave, alimentada por una desconfianza mutua entre científicos y políticos republicanos, y una resistencia a la evidencia que contradice sus intereses.
Krugman advierte que esta situación podría llevar a un colapso de la investigación científica estadounidense en los próximos uno o dos años, con consecuencias devastadoras para la innovación, la competitividad global y el estatus de EE. UU. como potencia mundial.
