Este artículo relata una experiencia inusual de los primeros años 2000, cuando el autor, Dave Johnston, se vio obligado a solicitar a su proveedor de internet (BT) que 'blackholeara' (bloquear) su dirección de correo electrónico personal (dv@btinternet.com). La situación surgió debido a la proliferación de gusanos informáticos como 'ILOVEYOU' y 'Klez', que se propagaban a través del correo electrónico y explotaban la información contenida en los archivos de los usuarios.
En esa época, Johnston era un creador de mapas para el popular juego Counter-Strike (CS). Sus mapas incluían su dirección de correo electrónico en los archivos de texto de la misión, lo que significaba que su dirección aparecía en cada instalación del juego. Dado que CS era un juego muy popular, instalado en ordenadores conectados a internet, esto convirtió a su dirección en un blanco fácil para los gusanos informáticos. Inicialmente, recibía decenas de correos electrónicos diarios, luego cientos, y finalmente miles, superando la capacidad de su buzón de 15MB. Los gusanos evolucionaron, volviéndose más sofisticados para evadir los filtros de correo electrónico, utilizando líneas de asunto aleatorias, encabezados falsificados y direcciones de remitente robadas.
La situación se agravó hasta el punto de que el padre de Johnston, titular de la cuenta de internet, comenzó a recibir advertencias sobre el uso excesivo de correo electrónico, con el riesgo de que la cuenta fuera cerrada. Para evitar esto y proteger el servicio de correo electrónico de BT, Johnston solicitó que su dirección fuera 'blackholeada', lo que esencialmente la bloqueaba para recibir cualquier correo electrónico. Años después, la funcionalidad para ver el estado de esa dirección de correo electrónico ya no existe, y al intentar enviar un correo electrónico a ella, se recibe una respuesta indicando que el usuario es desconocido, lo que sugiere que la dirección fue eliminada por completo.
La historia sirve como un recordatorio de la época temprana de los gusanos informáticos y cómo la información personal, incluso aquella aparentemente inofensiva como una dirección de correo electrónico en un archivo de juego, podía ser explotada para fines maliciosos. También ilustra la importancia de la seguridad del correo electrónico y la necesidad de medidas extremas para proteger los servicios de internet.
