La insurtech Corgi ha cerrado una nueva ronda, una segunda extensión de su Serie B, que prácticamente duplica su valoración hasta los 4.000 millones de dólares, según fuentes consultadas por Forbes. La operación llega apenas ocho semanas después de la B1, de 106 millones de dólares a una valoración de 2.600 millones, anunciada a finales de mayo. Corgi no ha confirmado el importe levantado y Forbes tampoco lo ha revelado.
El ritmo de financiación de la compañía, graduada en Y Combinator en el verano de 2024, resulta inusual incluso en el actual frenesí inversor en torno a la inteligencia artificial. La startup levantó 108 millones en su Serie A en enero y, cuatro meses después, 160 millones en una Serie B a 1.300 millones de valoración. Tres semanas después llegó la B1, y ahora la B2. Entre sus inversores figuran TCV y Kindred Ventures, cuyo socio Kanyi Maqubela justificó el salto de valoración anterior por el "momento" de la empresa. La nueva subida se apoyaría en la trayectoria de ingresos: según las fuentes, Corgi pasaría de 40 millones de revenue run rate anualizado a 450 millones a finales de año.
Corgi ofrece seguros para empresas con IA, desde liability hasta seguros de auto o alquiler, apoyándose en la figura del Risk Retention Group, un esquema de autoaseguro colectivo no sujeto a toda la regulación estatal tradicional. Además, ha ampliado su actividad con software de data rooms y dos cafeterías abiertas 24 horas en San Francisco y Atlanta, con planes de expansión a Nueva York y Londres. La compañía arrastra, además, polémica por una cultura corporativa exigente tras las declaraciones de su CEO, Nico Laqua, sobre la jornada laboral de siete días.
