El presidente Lee Jae Myung ha reunido a los líderes de Samsung y SK Group y ha presentado el mayor plan de inversión tecnológica coordinada en la historia de Corea del Sur: al menos 1.350 billones de wones (unos 880.000 millones de dólares, cerca del 5% del PIB de 2024) destinados a semiconductores y centros de datos de inteligencia artificial. Samsung y SK levantarán dos fábricas de chips cada una en el suroeste del país, mientras que empresas como Naver construirán 8,4 gigavatios de capacidad de centros de datos antes de 2029.
La apuesta responde a una urgencia estratégica: SK Hynix y Samsung son los principales proveedores mundiales de chips de memoria HBM que NVIDIA necesita, y la demanda de Google, Amazon, Meta y Microsoft —que prevén más de 700.000 millones en capex para 2026— está tensionando la cadena de suministro. Apple y Microsoft ya han subido precios por el encarecimiento de los componentes.
El plan tiene además lectura política interna. La aprobación de Lee ha caído a su mínimo desde su llegada al poder, y la localización de las fábricas en el suroeste, lejos del área metropolitana de Seúl, responde a su agenda de reequilibrio territorial. En los mercados, el anuncio no convenció: Samsung cayó cerca de un 5% y SK Hynix un 1,7% el día del evento, por el temor a una sobreoferta si la demanda de IA se enfría. El Ejecutivo promete apoyo en agua, electricidad y talento, pero aún no ha detallado cómo.
