Un equipo de investigadores ha demostrado que el coral blanqueado puede recuperarse completamente en cuestión de días al entrar en contacto físico con un fragmento sano. Este hallazgo, publicado en Science Advances el 14 de octubre, ofrece una vía prometedora para revertir el declive masivo de los corales en un mundo con temperaturas oceánicas en aumento. El proceso, conocido como blanqueamiento, ocurre cuando el estrés térmico provoca la expulsión de las algas simbióticas (Symbiodiniaceae), que son esenciales para la nutrición del animal. Sin ellas, los corales sufren la inanición y la muerte.
La investigación, liderada por Stephen Palumbi en la Hopkins Marine Station y con la participación de Danny Collins en Stanford, utilizó fragmentos de Pocillopora damicornis. En un experimento controlado, diez pares de fragmentos (uno blanqueado y uno sano) se colocaron en contacto directo o separados por unos milímetros. Los pares en contacto mostraron una recuperación rápida: la población de simbióticas se duplicaba cada cuatro días a las dos semanas y el color se transfería al fragmento afectado. A las ocho semanas, el coral recuperado podía mantenerse vivo incluso si se separaba del fragmento sano. En contraste, los fragmentos separados murieron tras 20 semanas. Microscopía avanzada reveló que los fragmentos se fusionan creando un puente de tejido que permite la transferencia de simbióticas, un proceso que solo ocurre entre fragmentos de la misma genética (genet). Este descubrimiento sugiere que la transferencia de simbióticas sanas podría ser una herramienta escalable para la conservación marina.
