Catorce consumidores y tres pequeñas empresas, entre ellas minoristas de PC, presentaron el 25 de noviembre una demanda colectiva ante un tribunal federal de California contra Samsung Electronics, SK hynix y Micron, los tres principales fabricantes mundiales de memorias DRAM. Los demandantes acusan a las compañías de coordinarse desde 2022 para reducir la oferta de DRAM bajo el pretexto de la transición a memorias de alto ancho de banda (HBM) y de la descontinuación de DDR3 y DDR4, lo que habría disparado los precios alrededor de un 700% en los últimos cuatro años.
La acción legal, canalizada por el bufete antimonopolio Bathaee Dunne, representa los intereses de consumidores generales y empresas que compraron productos con DRAM. Si la demanda prospera como acción colectiva, los fabricantes podrían enfrentarse al pago del triple de los daños. Samsung y SK hynix ya fueron declarados culpables de fijación de precios en EE. UU. a principios de la década de 2000, con multas millonarias y penas de cárcel para varios ejecutivos. Analistas de Jefferies prevén que, aun así, la demanda no afectará al precio de las memorias, al menos hasta finales de año. El detonante de la demanda fueron los recientes y generalizados aumentos de precios aplicados por Apple en su catálogo de productos.
