Un ingeniero relata cómo su blog personal, técnicamente impecable y montado sobre 11ty con markdown, scripts propios de procesamiento de imágenes y despliegue automatizado mediante npm, se convirtió en una trampa: la fricción de crear carpetas, mantener front matter duplicado y decidir dónde iban las imágenes hacía que cada publicación se sintiera como un proyecto, no como un texto. Así, en lugar de escribir, empezó a construir un generador de sitios estáticos propio basado en pandoc y bash, que tampoco terminó, y cayó en la cuenta de que estaba confundiendo el proceso de construir una herramienta con el objetivo de publicar.
El artículo extiende esa reflexión a la impresión 3D —donde añadir una placa personalizada, firmware a medida y una Raspberry Pi con webcam mató la motivación de imprimir— y a Linux, donde una configuración Arch completamente personalizada dejó de ser útil cuando llegó la hora de trabajar; el autor pasó a Fedora y volvió a disfrutar de su equipo. La conclusión es una distinción práctica: conviene preguntarse si uno se embarca en una actividad por el proceso (aprender, tinkering, control total) o por el resultado (publicar, imprimir, producir).
Con esa idea clara, el autor ha retomado la escritura en un blog más sobrio: ahora usa Zola como generador estático, desplegado en Bunny mediante GitHub Actions, y Sveltia CMS como editor visual con arrastrar-y-soltar de imágenes, lo que convierte cada publicación en «un cuadro de texto» en vez de un proyecto de ingeniería. Anuncia además su participación en el Complete Roguelike Tutorial 2026 de Reddit, con la intención de terminar por primera vez un juego.
