Un astrónomo aficionado ha demostrado que es posible obtener indicios de la materia oscura de la Vía Láctea con una antena de bocina piramidal casera, un amplificador de bajo ruido y un receptor de radio definido por software, todo por menos de cien dólares. El montaje se construye con cinta adhesiva, un bote vacío de disolvente de pintura y un rollo de fleje metálico para tejados de 10 por 2 pies, siguiendo las dimensiones calculadas con herramientas en línea inspiradas en la antena de bocina que en 1951 detectó por primera vez la emisión de hidrógeno neutro a 1.420,4 megahercios. Para captar esa frecuencia se utiliza el conjunto Nooelec SAWBird+ H1, que incluye dos amplificadores de bajo ruido y un filtro de onda acústica, junto a un dongle RTL-SDR V4. El principio físico es la curva de rotación galáctica: si la materia visible fuera el único componente, las nubes de hidrógeno deberían orbitar más despacio a medida que se alejan del centro galáctico, igual que los planetas más lejanos giran en torno al Sol más lentamente que Mercurio. Al apuntar la antena al plano de la galaxia en longitudes galácticas de 15, 30, 45, 60, 75 y 90 grados, el software SDR# con el complemento IF Average acumula señal durante varios minutos y revela la línea de 1.420 megahercios desplazada por efecto Doppler. Con trigonometría básica y una hoja de cálculo, esas mediciones se transforman en velocidades orbitales y distancias al centro galáctico mediante el método del punto tangente. Los resultados del autor coinciden de forma razonable con los publicados por la comunidad astronómica, lo que confirma que un instrumento DIY puede reproducir uno de los experimentos clave de la astrofísica moderna y aportar pruebas indirectas de la presencia de materia oscura.
