Construir una oficina en el jardín: proceso y desglose de costes

Fuentes: Building a backyard office: the build and cost breakdown

Un profesional que teletrabaja desde Portland (Oregón) relata cómo convirtió parte de su jardín en una oficina independiente para escapar del ruido doméstico tras la llegada de su hijo pequeño. Frente a la compra de una casa más grande, optó por una solución mucho más económica: aprovechar la estructura de un cobertizo de Tuff Shed (modelo Premier Pro Tall Ranch de 8×10 pies) y acondicionarlo por completo.

El artículo recorre todo el proyecto paso a paso. Empieza por la cimentación de hormigón (con tres semanas de curado antes de instalar la estructura), continúa con la prefabricación del cobertizo en un almacén local —que solo tardó unas cinco horas en montarse— y la instalación, por cuenta propia y con la ayuda de un amigo, de dos ventanas grandes compradas en Home Depot (un ahorro de unos 700 dólares). Un electricista certificado llevó 60 amperios hasta el cobertizo mediante una zanja, instaló cuatro enchufes, iluminación LED y la acometida para un mini-split, y se encargó del permiso eléctrico, que en Portland sí es obligatorio aunque no lo sea el de obra al no superar el umbral de tamaño.

El autor detalla después el aislamiento, el pladur, el suelo laminado Smartcore Luxury Vinyl y la instalación de un sistema Daikin mini-split, para el que consiguió un presupuesto mucho más bajo que los 4.000-7.000 dólares habituales tras comparar varias ofertas. Incluye recomendaciones prácticas, como añadir un monitor de CO2 (recomienda un INKBIRD) en un espacio tan pequeño y estanco, y advierte de la conveniencia de instalar un sistema de ventilación con recuperación de calor. Cierra con un desglose de costes y la satisfacción de haber cumplido el presupuesto previsto de entre 15.000 y 20.000 dólares, muy por debajo de los cerca de 30.000 que costaba la alternativa prefabricada Autonomous Pod con climatización.