Este artículo detalla el proceso técnico para construir dos bancos de trabajo personalizados utilizando unidades de estantería IKEA Kallax como base estructural. El objetivo es combinar la funcionalidad de un banco de taller con la estética discreta del mobiliario doméstico, superando las limitaciones de profundidad y diseño de los muebles comerciales estándar.
La construcción se basa en el uso de tableros MDF cortados a medida y una superficie de trabajo reutilizada de un escritorio antiguo. El autor describe el proceso de corte, perforación y ensamblaje, destacando la importancia de pre-perforar los paneles de aglomerado para evitar su fractura bajo carga. Se incorporan láminas de goma entre las capas para absorber vibraciones, lo que permite colocar equipos como impresoras 3D sobre la superficie sin riesgo de daño.
El proyecto destaca por su eficiencia en costes: cada unidad tiene un coste aproximado de 130 euros, excluyendo el tablero superior reutilizado. Este precio es significativamente inferior al de los muebles a medida (aproximadamente 1.000 euros) y ofrece una mayor estabilidad que las soluciones improvisadas anteriores. El resultado final es una estructura sólida, aunque con una ligera vibración lateral que se mitiga apoyando el mueble contra la pared.
