El Endangered Wildlife Trust (EWT) ha transportado por vía aérea tres hembras de perro salvaje africano desde Mozambique hasta la reserva Welgevonden en Sudáfrica. Esta operación forma parte de un programa de expansión iniciado en 1997 que busca aumentar la diversidad genética de una especie en peligro crítico, con solo 6.600 ejemplares restantes en el mundo. Los animales fueron sedados y alojados temporalmente en un recinto especial antes de su liberación controlada con collares de seguimiento.
A pesar de ser los depredadores más eficaces del continente, con una tasa de caza del 80%, estos canes son objeto de hostilidad por parte de ganaderos y propietarios de reservas privadas debido a las pérdidas que causan. Un estudio de 2021 atribuyó el 44% de las muertes de perros salvajes en Kenia, Botsuana y Zimbabue a causas humanas, incluido el matadero directo y enfermedades transmitidas por perros domésticos. La fragmentación de su hábitat impide la formación natural de manadas diversas, obligando a los conservacionistas a intervenir activamente para evitar la endogamia y garantizar la supervivencia de la especie.
