Los grandes conglomerados de televisión están presionando a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) para permitir el cifrado de las ondas de radio públicas mediante el programa de seguridad de contenido digital (DRM) NextGenTV (ATSC 3.0). Esta medida, impulsada por el grupo A3SA, que incluye a NBCUniversal, ABC, CBS y Fox, permitiría a la industria controlar qué sintonizadores están autorizados para recibir la señal, un paso sin precedentes en la distribución masiva por ondas públicas. El artículo argumenta que esta estrategia busca proteger los intereses de los conglomerados frente a la competencia de cable y streaming, que generan mayores márgenes de beneficio, mientras que la televisión por aire ha sido históricamente un recurso público de interés general. La defensa de la televisión abierta se basa en el 'Libro Azul' de 1946, que estableció estándares de servicio público, y en la necesidad de mantener el acceso libre a alertas de emergencia y noticias locales sin depender de internet. Los críticos señalan que el cifrado obligaría a los consumidores a usar sintonizadores costosos y conectados a internet, eliminando la portabilidad y aumentando la vulnerabilidad ante desastres climáticos. El texto concluye que es necesario oponerse a esta privatización de las ondas públicas para preservar la diversidad mediática y el acceso equitativo a la información.
