Un artículo de lesswrong.com cuestiona la práctica estándar de la industria de la fertilidad de aconsejar a las mujeres que se congelen los óvulos a mediados o finales de los 30. Expertos argumentan que esta recomendación es perjudicial, ya que la calidad de los óvulos disminuye significativamente con la edad, y el momento óptimo para la congelación se sitúa entre los 19 y los 26 años. La demora en la congelación reduce las posibilidades de éxito y limita el número de embriones viables disponibles para futuros intentos de concepción, especialmente si se considera la selección de embriones con características genéticas deseables. El artículo también señala que la industria de la fertilidad a menudo ignora la disminución de la fertilidad incluso antes de los 35 años y que las métricas de éxito actuales no reflejan con precisión la pérdida de fertilidad relacionada con la edad. Además, advierte que la tecnología de óvulos derivados de células madre, aunque prometedora, aún está lejos de ser una alternativa práctica y podría incluso conllevar riesgos debido a la acumulación de mutaciones. Finalmente, el artículo ofrece información sobre opciones para la congelación de óvulos, desde clínicas más económicas hasta especialistas de alto nivel, destacando la importancia de tomar decisiones informadas sobre la preservación de la fertilidad.
