En un ensayo publicado el 27 de junio de 2026, el ingeniero de software jubilado que firma como "rubys" reflexiona sobre cómo la inteligencia artificial ha transformado la producción de artefactos que antes requerían instituciones, como los oráculos de conformidad. El autor parte de una anécdota de los años noventa, cuando un ejecutivo de IBM rechazó Linux para clientes empresariales porque el código abierto era caótico e ingobernable. Quince años después, IBM compró Red Hat por 34.000 millones de dólares; Red Hat no vendió el núcleo, vendió conformidad, certificación e indemnización. Para el autor, el valor se había desplazado del código al comportamiento que el código implementaba. Con experiencia en la estandarización de C# y la CLI en Ecma, donde la especificación servía como oráculo neutral para que Mono fuera una implementación legítima sin el código fuente de Microsoft, el autor entiende bien el modelo de conformidad por pruebas. Como demostración, presenta Roundhouse, un compilador que, en colaboración con Claude, tradujo una aplicación Rails no tipada a varios destinos con tipado estático (Rust, Crystal, TypeScript, Go, Python, Elixir). El proyecto emplea un oráculo de conformidad que compara respuestas idénticas obtenidas desde Rails y desde cada destino generado. A partir de esta experiencia, plantea dos afirmaciones. La primera cuestiona el eje "expresividad frente a seguridad" en los lenguajes para agentes: la inferencia de tipos de programa completo recupera tipos implícitos en Rails, como has_many :comments, eliminando el coste de las anotaciones. La segunda, que considera más relevante, sostiene que el coste de construir el oráculo de conformidad y el compilador multi-destino se ha desplomado. Lo que antes exigía un grupo de trabajo de estándares durante años, ahora un jubilado y un agente pueden hacerlo en meses. Aplicando el efecto Jevons, el autor concluye que no se producirán menos oráculos, sino muchos más, y que la demanda de criterio humano para dirigirlos aumentará.
