Conductores de Uber del Reino Unido, Países Bajos y otros países han presentado una demanda colectiva en el juzgado de distrito de Ámsterdam, sede de la matriz europea de la compañía, al considerar que un algoritmo de inteligencia artificial que fija las tarifas y asigna los trayectos vulnera la protección de datos y reduce sus ingresos. Se trata de la primera acción legal de este tipo, según la Confederación Europea de Sindicatos, y afecta a unos 241.000 conductores en la UE y el Reino Unido; la reclamación puede ascender a miles de millones de dólares.
Los demandantes, representados por la organización Worker Info Exchange y el abogado holandés Anton Ekker, sostienen que el sistema de "pago dinámico" aprende del comportamiento de cada conductor y les ofrece el precio mínimo que están dispuestos a aceptar, lo que denominan una "caja negra". Según la demanda, esta práctica habría recortado cerca de 5.000 libras anuales por conductor desde su introducción en el Reino Unido en 2023, y también se aplica en Países Bajos desde este año. Piden una indemnización y una medida cautelar para detenerla por considerar que incumple el RGPD.
El caso coincide con la multa de 825 millones de euros impuesta el mes pasado por la autoridad holandesa de protección de datos a Uber por desactivar cuentas de conductores mediante sistemas automatizados sin aviso suficiente, sanción que la empresa recurrirá. Uber rechaza las acusaciones y asegura que las tarifas se calculan a partir de datos del trayecto en tiempo real y que no usa el historial de aceptación para personalizar sueldos.
