Conductores de prueba de Waymo y Zoox han sufrido más de dos docenas de lesiones entre 2024 y 2025 a causa de frenazos bruscos y maniobras inesperadas de los vehículos autónomos, según datos de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional de Estados Unidos (OSHA) revisados por TechCrunch. Las lesiones incluyen esguinces, distensiones, latigazos cervicales y fracturas, y en algunos casos han supuesto semanas o meses de baja.
Transdev, empresa que emplea a los conductores de prueba de Waymo, notificó 16 lesiones en depósitos de San Francisco, Los Ángeles y Phoenix vinculadas a frenazos o giros súbitos del software autónomo. En 2024 registró cinco lesiones en esas ciudades y en 2025 la cifra ascendió a once, con un caso de 157 días de baja en Phoenix tras una frenada sin obstáculo visible y otro de 175 días en Los Ángeles por una frenada ante niños en la calzada. Zoox, filial de Amazon, reportó hasta ocho lesiones de trabajadores, siete de ellas explícitamente asociadas a frenazos bruscos, conocidos internamente como "brake jabs" o "nogo". Un incidente en San Francisco en enero de 2025 dejó a un instructor con dolor en costillas, columna y pelvis.
Los contratistas consultados explican que los frenazos ocurren cuando el sistema detecta, real o erróneamente, escombros en la vía, y que las paradas de emergencia a alta velocidad les proyectan hacia delante. Tanto Waymo como Zoox declinaron responder preguntas concretas y afirmaron que la seguridad es prioritaria y que estas lesiones representan un porcentaje mínimo de los millones de millas recorridas.
